Súbitamente desaparecen los recuerdos a jazmín.Ya no hay nada que recuerde ese perfume. Poco a poco desaparecen todos los recuerdos y asoman aquellos que no somos capaz de controlar,aquellos que nos hacen revivir sucesos que queremos olvidar y que afloran sin sentido,como una maraña difícil de desovillar.
Poco después viene la calma y el cuerpo se aletarga dejando caer un hilillo de plata sobre mi almohada. Ahora llega la felicidad.
Pero que pronto acaba. El ruido ensordecedor de la comunicacion hace que vuelva a la realidad,pero esta vez ya no estan los jazmines, aquellos con los que os embriagaba.
viernes, 20 de febrero de 2009
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